porque el tiempo es breve, pero me ama

domingo, 31 de enero de 2016

observo desde la ventana del bus que me conduce al trabajo a un grupo de jardineros municipales. van encapuchados, con trajes de un verde vibrante, portando aparatos para la poda como fusiles. los veo sin poder darle algún nombre preciso a dichas herramientas y me resigno a mi plena ignorancia, o no me resigno y solo acomodo las agujetas de mis botas y peino con los dedos mi cerquillo para volver a meterme en la lectura. pronto sucede que no puedo continuarla. algo se empieza a agitar bajo el uniforme de lo nombrable. algo que se comporta como un pajarito que ha terminado quién sabe cómo atrapado al interior de una botella y que en su intento por zafarse, golpea su pequeñísimo cuerpo contra las paredes de vidrio, sin entender en qué momento el aire se endureció. soy tanto lo que se esfuerza por salir como lo que impide que aquello salga. pienso entonces en aquellas máquinas que nunca sabré usar y también en las máquinas que sé usar sin saber cómo funcionan. peor aún es lo que sucede con aquella de la que me valgo para tomar este apunte, para pronunciar mi pensamiento -ese aparato cuya mecánica pueda que entienda de algún modo- sin lograr que funcione según lo que antecede en mi cabeza, lo previo al pensamiento, a lo concreto y silencioso, al pudor, a las restricciones de mi propio entendimiento.

weird fishes

viernes, 22 de enero de 2016

J. quiere ser un maestro pokemon ポケモン

yo: ¿estás viendo pokemon, mi amor?
J: si, mami
yo: pero está en inglés ¿lo entiendes?
J: no necesito, igual me gusta

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J. se prepara para ser un maestro en el amor

miércoles, 20 de enero de 2016

I.
Si no tengo nada que decirte, entonces nada te diré. breve bosque de pinos, conjunto de ramitas onduladas y caídas que reposan en la falda de mi vestido. Este es mi silencio. Esta es la forma que tengo de no hablarte. De no contarte lo que sigue en la historia de mi vida. Si tengo algo que decirte, entonces algo le diré a los pájaros que saben llegar hasta la puerta de tu casa. A todas las ondas que se forman en el agua reposada. Al golpe húmedo de la piedra en la orilla. A las luces que se hunden en el horizonte ennegrecido. Al verde oscuro de tu aliento claro.



II.
musical es nuestro encuentro. musical y dulce, como las golosinas que se quedan presas en los dientes. musical como el viento volviéndose azúcar quemada que cruje sobre la risa. musical como la insistencia de la mañana al renovarse. iridiscente, como las escamas de los paiches.

III.

zorro de arriba. cocodrilo domesticado. eres todos mis animales favoritos.


IV.
todas las imágenes que nos aterran en este u otro verano se disipan. te dije: eres como el sol poniéndose en invierno. 

V.
zorro de abajo. barba pastosa que se posa sobre el pasto y huele. la humedad obra misteriosamente, como dios. si te dejo entrar demasiado me cubrirás con una enredadera florida. una enredadera que evitará que me desplome sobre los mortales que van y vienen de sus casas. podré existir sin la posibilidad de la culpa. dejaré que traces -quizá- el esbozo de una puerta.

domingo, 27 de diciembre de 2015

viernes, 25 de diciembre de 2015

ilustrar un pensamiento no es lo mismo que ilustrar la acción de pensar. 
esta afirmación podría resultar muy básica, si se parte del hecho de que en ningún caso el producto supone apropiarse de la identidad de la acción que lo genera. 
todo recuerdo es una forma de pensamiento.
ilustrar la acción de recordar no es igual a ilustrar la acción de pensar.

todo esto viene a propósito del tiempo libre, el cual empleo en terminar un libro que tengo que entregar antes de que el año se acabe. bosquejo, trazo, dibujo, entinto, borro la huella del lápiz, procedo a valorar. 
valorar en el dibujo significa realizar un tramado, una serie de trazos que indiquen factores como iluminación, volumen, calidades de piel, tela, yeso, vidrio, etcétera. uso estilógrafos cargados con tinta china, sus puntas son de distintos grosores, pero, nada determina tanto el resultado de la textura como la presión que se ejerce al momento de aplicar la tinta. la longitud del trazo y su dirección son también factores importantes.

en los dibujos finales del libro hay mucho de esto. hablo de la acción de recordar y también del recuerdo en sí. los personajes cierran los ojos. de entre sus cabellos emergen especies de bolsas, similares a globos a los que se les ha recortado la base y el nudo. dentro de estas bolsas, represento momentos: un muchacho que toca su pecho con la mano derecha y que con un gesto de dolor se apoya en el hombro de un amigo. sobre su cabeza flota un corazón partido en dos.

los personajes recuerdan.
en mis dibujos los recuerdos son estáticos y eso me molesta. 
me molesta la representación del recuerdo porque soy consciente de que el recuerdo es algo en constante e imperceptible cambio.
hoy traté de recordar tres o cuatro cosas en específico. no lo logré. utilicé demasiado la acción de pensar. he bloqueado algunas precisiones de mis recuerdos por salud mental.
a esa conclusión llegué esta mañana al tratar de recordar cómo era el tener sexo contigo. el hacer el amor contigo. pude enumerar ciertos protocolos, ciertas pequeñas ceremonias, ciertos gestos de placer, pero era eso: un inventario. frío. insuficiente. insípido. 

hasta que toqué el recuerdo de tu forma de llegar al orgasmo. la frase que repetías una y otra y otra y otra vez antes de vaciarte. era como una advertencia, o una amenaza, o una disculpa anticipada. o mejor aún, era como una promesa, el anuncio de una llegada profundamente esperada. y luego, apretabas los labios, como conteniendo el grito y gruñías, así, con la boca presa, con un gesto bello de dolor liberado deshaciéndose en tu frente. y yo me quedaba observando cómo todo aquello duraba horas y horas en mi cerebro, cuando en realidad no había pasado más de quince segundos hasta que caías rendido y agradecido sobre mi cuerpo -que era tu cuerpo- besado por tu aliento y por tu sonrisa.
eso es todo lo que pude soportar.

evité avanzar hacia la mañana siguiente. hacia el desayuno. hacia tu ropa que fungía de mi pijama. hacia tu pecho estrecho y lampiño. hacia mi piscina de contemplación hecha de baba. entonces, metí la cabeza en la heladera y proseguí con mi día.
y avancé con cuidado entre los enormes pastizales del campo de mi mente y abrí trocha y puse señales de alerta en el camino por si se me ocurre volver a intentar caer en el recuerdo, en el deseo o en la tristeza.

me armé de valor, de un trazo fino y duro. casi cortando el papel inicié el final de este libro. un libro que empezó con el afán de matar un amor antiguo. un libro donde hay un muerto que tiene tu rostro. un libro que me ha hecho sentir que la muerte y yo podríamos ser buenas compañeras. un libro que me ha hecho aprender nuevas palabras. un libro que me ha servido para volver a escribir y también para enterrar las otras versiones que existen de mi persona. un libro que me hace representar el recordar y el recuerdo y que me hace pensar en cómo debería intentar bosquejar el olvidar y el olvido.

lunes, 21 de diciembre de 2015

miércoles, 16 de diciembre de 2015

tu cuerpo aún te permite mezclar vino, cerveza y chilcano sin perder nada de nada. tener sexo en más de seis poses distintas en un par de rounds. diez cigarrillos de canela. otros humos. desayunar una cocacola y un pan con queso. almorzar carne, papas, frijoles. mantener la sinceridad de las sonrisas. hilar con coherencia tus pensamientos a tus acciones. largas, largas caminatas. mantener la elegancia bajo cuarenta grados de calor. esquivar besos. aceptar besos. cargar el sobrepeso de los libros en 16 kilos de maleta. jugar a las carreras con tu niño. montar caballo. sobrevivir a tus sueños. encerrarte en el baño con un desconocido. usar faldas y vestidos con algo de gracia. tener fe. experimentar nuevas sensaciones. nuevas formas de placer y dolor. ganar en las vencidas. tu cuerpo aún te sorprende y te sorprende además que sea ese tu cuerpo.

martes, 15 de diciembre de 2015

para vuelos internacionales se recomienda estar en la puerta de embarque tres horas antes de la hora programada para el despegue. embarque es una palabra que no debería usarse en un aeropuerto, a no ser que se suplanten los aviones con barcos. poco a poco las sillas de plástico azul empiezan a ocuparse. una mujer se acerca y me pregunta si está en la puerta correcta. reviso el número de vuelo en su ticket y asiento con la cabeza. al rato llega una pareja de ancianos. se ven tan bellos que me cuesta referirme a ellos como 'ancianos'. ella ha conservado el cabello largo y cano y sujeta su aún frondosa melena con una pequeña peineta de carey. él también lleva el cabello largo, atado en una menuda cola. ella parece molesta y el luce preocupado. parece además que se aman aunque no se toquen en lo absoluto.

más allá, en otra hilera, una chica sostiene un libro pero mira al vacío. el chico con el libro de garcía márquez no ha logrado apartar la vista de la pantalla de su celular. solo somos tres personas con libros en las manos y ninguno de nosotros está leyendo.
me distraigo leyendo personas. 

me quedo mirando fijamente a un muchacho de cabello ensortijado y rubio que a la vez está embobado mirando como juegan dos pequeños niños con un dinosaurio de felpa. uno de ellos gruñe como solo pueden gruñir los dinosaurios de felpa. el otro corre fingiendo miedo a carcajadas. 

todos aeropuertos de las ciudades que he visitado son el mismo lugar. diseñados como islas seriales y plásticas. sao paulo, santiago, buenos aires, df, lima. maniquíes de distintos colores con la misma expresión. llevo en la cartera dólares, pesos y soles. si digo 'suspiro' en lugar de 'merengue' me miran con gracia. lima debe ser el único lugar del mundo donde los suspiros son comestibles.



lunes, 2 de noviembre de 2015

el objeto del libro

este mes dictaré taller de libro artesanal,
coser un libro es crear un artefacto maravilloso,
un aparato de expresión hecho a tu medida y en diálogo con lo contenido,
además de una experiencia muy bonita.

el taller se realizará los días 17, 18 y 19 noviembre
Horario: 6:30 a 9:00 p.m.
Informes: 215-5593
Inscripciones abiertas: fundacion@euroidiomas.edu.pe
Cupos limitados.

Para más información click aquí.



lunes, 26 de octubre de 2015

el altar mayor de la iglesia de san sebastián en lima es bellísimo.

ayer irrumpimos a mitad de la misa nocturna para observar vírgenes y santos de yeso. estaban vestidos con paños finos, grecas brillantes y gestos lustrosos. el público presente acompañaba con palmas acompasadas sus cantos corales, cantos que por cierto eran en quechua. algunos fieles miraban mis piernas. logramos escabullirnos por cada una de las bóvedas. tú iluminabas con una pequeña linterna el rostro de los santos. me hablabas de historias fantásticas, con tanta paciencia y entusiasmo que podría haberte amado sobre la sacristía. intercalabas lo universal con lo personal. la tarde había sido un atado de experiencias y miradas risueñas. me obsequiaste golosinas. compartimos el pan de lo cosanguíneo. bebimos del vino reinventado de la memoria.

un documental sobre lucian freud

con la curiosidad y el asombro intactos