porque el tiempo es breve, pero me ama

sábado, 25 de julio de 2015

elijo deshacer mi memoria o reconstruirla evitando la náusea que me genera mi propia pena. toca huir para retornar. toca abrirse paso en la trocha, a machetazo limpio y flotar sobre el reflejo de la noche, ser arrullada por un trino, construir un hermoso nido en mi mente para que el ave de pico fino pulverice la sensación de estar estacionada en el miedo. hay que moverse. aprender que lo que tiene que cambiar siempre fue lo subcutáneo. sino todo estará perdido. ya vuelvo.

domingo, 19 de julio de 2015

de una serie de mujeres que llueven:
1. gravedad 2. expulsar las nubes 3. ventisca 4. mujer que llueve de noche










tinta y tiempo

miércoles, 15 de julio de 2015

martes, 7 de julio de 2015

extraño el no haberte conocido, o el haberte conocido muy pronto o el no haberte conocido más. lamento todo el desconocimiento que se llevó y no se llevó a cabo. lamento la no pérdida y el no duelo. ascender hacia la adultez por aquella escalera estrecha y llegar siempre a la hora para los encefalogramas y las ecografías, pero nunca a tiempo para tu afecto. aprender a abrir la mente o dejarla entreabierta, sentarme sobre la cama y mirar el picaporte, y rogar, rogar que se gire la perilla para entregarme a la ignorancia plena. al anzuelo que nadie se tragó.
siento nostalgia por el cabello que aún no crece cano en tu cabeza. olvido las canciones que nunca aprendí. extraño algo que no tiene forma, y si lo extraño demasiado, también lo odio. destripo tu ausencia a cuchilladas laxas, a escupitajo limpio salivo tu nombre cuando sueño, amortiguo mi caída desmembrando alguna emoción densa y luego vuelvo a ser tan infeliz como siempre. aprecio lo bello de lo inconforme, escarbo pacientemente entre lo inútil hasta encontrar el hilo que sujete mis palabras. y  pueda que logre hallar un cauce, y pueda que solo sirva para poner a escurrir un llanto, y pueda que encuentre la forma de salir del laberinto antes de ser embestida por el silencio.

lunes, 6 de julio de 2015

y la ciudad era esa perla maravillosa

- quiero vivir en ese edificio verde
- ¿por qué?
- porque
     parece un pastel de menta
y además
tiene un
           b
           alcón.

--
anotó la fecha en el programa del cine
porque era un día feliz
y quería nolvidarlo.

--
el sonido de los resortes escapando de las sillas.


domingo, 5 de julio de 2015

cuando creía saber de memoria todas las voces de la tristeza

lunes, 22 de junio de 2015

sobre el manto de pasto verde que se ubica en el cruce de javier prado con avenida aviación alguien ha dispuesto doce números. una sucesión ordenada que va del uno al doce. una docena de cifras en forma circular. son las cinco y media de la madrugada en lima y con la frente apoyada contra la ventana, observo aquel fenómeno que de seguro ha de ser obra del hombre. por un momento imagino que los números han brotado de la tierra, cuales flores, frutos o vegetales. pienso en un jardinero y luego en un agricultor podando los números, abonándolos con cariño, quizá contándoles historias -porque, como es ya sabido, los números crecen mucho mejor si se les conversa- con la esperanza de poder cosecharlos antes que el invierno o el humo expulsado por los carburadores los autobuses terminen estropeándolo todo. cuando los números han empezado a adquirir colores y texturas exóticas en mi cabeza, soy interrumpida por un obrero que me pide la hora.

para llegar a tiempo a mi trabajo tengo que despertar a las cuatro de la mañana los días martes, jueves y sábado, esto significa ir a dormir a las diez de la noche como hora máxima los días lunes, miércoles y viernes. los días que voy a este trabajo lejano y madrugador desayuno siempre lo mismo: dos tostadas con mermelada y una taza de café. la preparación como la ingesta de este desayuno me toma no más de veinte minutos, que es el único lapso permitido para dicha labor. si me excedo por dos minutos, todo el día cambia. a las cinco con diez ya estoy en el paradero. todo está tan oscuro que el amanecer resulta algo impensable. poquísimas son las personas que van a pie. poquísimos los autos particulares, el bus que me llevará a mi destino sobrevuela las avenidas que lucen perfectamente deshabitadas. a las cinco de la mañana lima puede ser otra.

de camino al trabajo el bus realiza una parada en la cual se llena de hombres que se dirigen a trabajar en la construcción de un edificio. el cobrador los llama y compite con otros cobradores que buscan llenar sus respectivos buses. una vez que el vehículo ha engordado, retoma la marcha. el obrero que hoy se ha sentado a mi lado lleva puesta una gorra. alguien le ha bordado el nombre 'jackson'. pienso en jackson pollock y en michael jackson he imagino al hombrecillo salpicando brochazos de pintura al ritmo de billie jean. si pudiera ser algo distinto a lo que soy, sería un jardinero o un agricultor. sembraría números en los campos disponibles. luego, una vez listos para su cosecha, los convertiría en tartas y jugos y el paso del tiempo y el cambio de moneda sería algo subordinado a sabores y olores, y no tanto a la invención del mercado. son las 5:57 a.m. en el reloj de mi teléfono móvil. sobre el pasto el tiempo ha sido derrotado. el obrero ha de bajar en el próximo paradero. yo volveré a ser parte de aquella cadena que siempre intento quebrar. venderé mi tiempo. cosecharé dinero. desde la ventana miraré los números hundirse en las arenas movedizas de mi mente.

lunes, 25 de mayo de 2015

12:18 am/ lunes 25 de mayo, Lima

Desde hace un buen rato mi navegador no responde como debería. Tengo abiertas las siguientes pestañas: correo electrónico personal con una invitación tuya para ir juntos a una exposición que se realizará en agosto. La exposición es de un fotógrafo y dibujante que nos interesa, imagino que al igual que yo, le tienes cariño por el gran archivo de imágenes de muchos de nuestros escritores predilectos. Cuando pensé en contestarte el mail con una larga carta sobre el futuro, recordé que este año teníamos que ir al concierto de una banda peruana que no toca más, fue así que recordé a esta otra banda peruana –no la del concierto- que tiene un tema que ahora me hace pensar en ti. El primer verso dice: ‘tú eres mi tristeza/ no lo entiendes/ nadie lo entiende, mi amor’. La segunda pestaña es aquella canción, la he dejado cargando y una vez que el navegador se ha recuperado, la he escuchado doce veces. Esto ha sucedido mucho después que yo empezara a escribir este texto. La tercera pestaña es una conversación en Facebook que acabo de retomar, ya con el navegador un poco más estable. En dicha conversación recuerdo episodios de los días anteriores, sucedidos entre Barranco y Miraflores. Una galleta de la fortuna hecha con una lata de cerveza aplastada. Conversación con T. sobre la soledad y la llegada de los 30. Un freakshow. Cervezas y chilcanos. El piso 11. El piso 4. El piso. El techo. La fuga. La cuarta pestaña tiene una búsqueda del título de un documental que mencionó N. durante nuestra brevísima charla. 'La sal de la tierra'. La quinta pestaña es aquella en la que procederé a verter este texto. 1:39 am.


You're my sorrow/ You dont' understand/ No one understands, my love//  I was dreaming all the time with you/ I dont' know what to do, my love//  When you go away/ My heart stays alone/ Sunset tell me/ Who stole, my love// In the summer you were loving me/ You were only mine, my love// Shades of darkness/ You'll find in my soul/ Lonelyness is all, my love// What is loving/ Is all I gave to you/ Something pretty that you don't reach, but is so real// My love, you, my love... you

viernes, 22 de mayo de 2015

una araña camina tranquilamente sobre las losetas de la ducha.

la araña, que evidentemente no toma duchas, no resbala en ningún momento. sin embargo, pese a esta aparente determinación y firmeza, parece no saber muy bien hacia dónde ir. el laberinto de la araña es otro. es plano, blanco y cuadriculado, ninguna pared se alza para impedirle el paso. es húmedo, frío y de cuando en cuando una enorme masa de agua cae en el laberinto, se le cruza a la araña como aquella piedra absurda y gigante que rueda persiguiendo a indiana jones.

el laberinto de la araña es otro y nuestra gota de agua puede resultar mortal para ella. quizá sea ese el verdadero laberinto de la araña. pero, como ya dije, el laberinto de la araña es otro y nosotros jamás tendremos acceso a aquel. el laberinto acá nombrado es humano, pero no es el mismo que aquel que el humano cataloga de laberinto.

la araña, parcialmente mojada, sigue su tránsito o cumple algún propósito sin saber nada de esto.

miércoles, 13 de mayo de 2015



una certidumbre modulada te apoya el brazo. te jala el pensamiento hacia el futuro. se transforma en miedo que no puedes alojar. colorida y sonora, brillante entre mis dientes. en el rojo oscuro de mi boca. se sienta y deja colgar sus piernas, mojando de rato en rato los dedos de sus pies en la cerveza de mi vaso. un dolor nuevo que viene a acompañar a mi viejo dolor. uno le hereda al otro mi llanto, mi histeria, mi consuelo. algunas reliquias son más simples que el aire. quiero terminar de una vez con aquello que aún me vuelve humana. sacrificio y debilidad son conceptos parecidos. aún existe demasiado. aún quedan toneladas de palabras que no conozco. aún quedan toneladas de sonidos por desechar.























































ven. limpia mi cabeza con el agua del sueño. llévate los frascos o cose las fisuras con tu aroma de arena mojada. o sé al menos un cadáver amable que se deje llevar por el río. que se deje comer por otros animales precisos y voraces. seas lo que seas, ven a serlo pronto, para poder encontrarnos nuevamente sin memoria. ven a llevarte tu cuerpo descompuesto de mi casa. ven a llevarte las líneas de tu paso por mi muro. ven a llevarte los insectos de mi vida. ven a vaciar las cajas. ven a no encontrarte. ven a no reírme. ven a confundirte. ven a no pensarme. ven a no ser hombre. ven a liquidarme. ven. ven. ven para irte.