porque el tiempo es breve, pero me ama

miércoles, 12 de agosto de 2009

Hemos caminado de la mano

Con viejitas y niños mirando/ con perros fornicando de testigos/ bajo las luces artificiales de la capital que carece de estrellas todos los veranos.// Hemos descarnado nuestras bocas con el filo infantil de nuestros dientes de hombre, que comparados con los de cualquier animal no serían más que materia maleable.// Hemos empapado de saliva nuestros cuellos/ en el transporte urbano/ a plena mañana/ con jugo de limón/ al caer la tarde// Hemos abrazado nuestras lenguas como si las despedidas significaran que alguno va a morir al bajar del bus/ hemos dañado nuestras pieles/ arañando la almohada/ destruyendo las cabeceras de las camas/mezclándonos entre la ropa que huye despavorida ante estos huracanes producidos por las variaciones climáticas que se generan entre nuestros cuerpos.// Hemos intercambiado temperaturas//ya no soy más un iglú cerrado por derribo donde mean los osos polares// ahora mi cuerpo es un charco tibio donde los gorriones vienen a limpiarse las plumas y a beber con los amigos.

2 comentarios:

Pierre dijo...

burnsssssssssssssssss

Juan de la Fuente Umetsu dijo...

Me gusta la ebriedad de los gorriones o simplemente su borrachera azul.